TEMA 30. La cuestión iconoclasta

Esquema

a) Origen y desarrollo de la cuestión
b) La respuesta de los Padres
c) San Germáno de Constantinopla
d) San Juan Damasceno

San Juan Damascenoa) Origen y desarrollo de la cuestión

       En la cuestión de las imágenes, la primera lucha dura se presentó entre los años 726 y 843. S. Gregorio Magno defendía a las imágenes. Algunos pensaban que era una reminiscencia del paganismo, ya que estaban prohibidas en el Antiguo Testamento.

       En la época de León III el Isáurico (717-741) se consigue una gran victoria en Constantinopla sobre el Islam (718), pero se hace más fuerte el cesaropapismo. En 726 se publica un decreto iconoclasta, y en 730 se lleva a cabo la destrucción de las imágenes. San Germán de Constantinopla y los monjes se oponen.

       Gregorio III (731-741) condena a los iconoclastas. Los monjes huyen a occidente. Se enfrían las relaciones Oriente- Occidente. Constantino V Copronimo (741-775), es todavía más extremoso.

       En 754 se celebra un "sínodo ecuménico" que reúne a 388 obispos.

       Esteban III (768-772) condena el "sinodus execrabilis". León IV es más suave. Irene era regente de Constantino VI. Se celebra el II Concilio de Nicea (787), con aprobación de Adriano I. Presiden los legados del papa. Asisten 350 obispos.

       León V el Armenio (813-820) vuelve a la persecución. En 815 dicta leyes iconoclástas, hasta que Teodora, regente de Miguel III, firma la paz (843). Es la fiesta grande de la ortodoxia que los griegos celebran el primer domingo de Cuaresma.

       Por error, los reyes francos estuvieron a punto de hacerse iconoclastas.

Bibliografía: Apuntes.

b) La respuesta de los Padres

       Como hemos visto, las dos crisis iconoclastas y su respectiva resolución fueron obra del poder imperial. La iniciativa la lanzó en otoño del 725 el emperador León III el Isáurico; el patriarca Germán de Constantinopla se opuso y fue obligado a abdicar a pesar del apoyo de los papas Gregorio II y Gregorio III que condenaron las medidas imperiales. Constantino V Coprónimo siguió la política de su padre y el 752 convocó un sínodo iconoclasta de 338 obispos en el palacio de Hieria, situado en el barrio asiático de los alrededores de la capital; el concilio decretó la destrucción de todas las imágenes de las iglesias y apoyándose en estos decretos Constantino emprendió una violenta persecución contra los partidarios del culto de las imágenes. Pero a su muerte, acaecida en 775 y la de su hijo León IV en 780, la viuda de éste, Irene, regente por minoría de edad de Constantino VI, restableció con prudencia el culto a las imágenes y convocó un nuevo concilio en Nicea el 787, el séptimo ecuménico, que revocó el sínodo de Hiera y justificó el culto de las imágenes.

       La crisis se desencadenó de nuevo en 813 con la subida al trono de León el Armenio y prosigue con sus sucesores Miguel II y Teófilo. A la muerte de este, el 843, su mujer Teodora, regente en lugar de su hijo menor (Miguel III), restablece el culto a las imágenes conmemorándolo con la festividad de la ortodoxia, que será en adelante celebrada el 11 de marzo cada año.

       Las dos crisis iconoclastas ofrecieron la ocasión de elaborar una teología de las imágenes, de la que son protagonistas, durante la primera crisis, Germán de Constantinopla, el monje Jorge de Chipre y sobre todo Juan Damasceno, con sus tres discursos contra los iconoclastas; y, durante la segunda, el patriárca Nicéforo de Constantinopla y sobre todo Teodoro Estudita. Esta teología subrayaba, invocando la economía de la encarnación, el carácter sacramental del icono que, por su vinculación con quien representa, es fuente de gracias.

Bibliografía: Di Bernardino I, 1087

c) San Germano de Constantinopla

       Fue patriarca de Constantinopla desde el año 715 al 730, en época del emperador Anastasio II. Debió nacer entre el 631 y el 649. Su padre, que había ocupado importantes cargos bajo el emperador Heracleo, fue condenado a muerte por Constantino IV Pogonato. En esa triste circunstancia Germán fue castrado y luego asociado al clero de Santa Sofía del que fue luego, hacia el año 678, primicerio.

       El año 715, probablemente convocó un sínodo en Constantinopla, al que asistieron un centenar de prelados, para condenar la herejía del monotelismo.

       Fue defensor denodado del culto a las imágenes desde 726, cuando León III el Isáurico intensificó su campaña iconoclasta. Se opuso al emperador, que lo obligó a dimitir en 730. Se refugió en una propiedad familiar, donde murió, a edad avanzada, hacia el año 733.

       De sus obras quedan las siguientes:

  • Cartas (relacionadas con la controversia iconoclasta y las herejías monofisita y monotelita);
  • Homilías (son muchas las que nos han llegado y, la mayoría, de tema mnariano);
  • Tratados:
    • De haeresibus et sinodis: exposición histórica de las herejías, de sus promotores y de los concilios en las que fueron condenadas
    • De vitae Termino (diálogos entre un racionalista y un ortodoxo acerca del dogma de la presciencia y de la providencia divinas
    • Historia mystica ecclesia catholicae (comentario sobre el simbolismo litúrgico bizantino
  • Himnos.

Bibliografía: Di Bernardino I, 933-934.

d) San Juan Damasceno

Vida

       Nace en Damasco, que ya estaba bajo los califas musulmanes, el año 676. Descendía de una rica y noble familia árabe-cristiana. Su padre era ministro del tesoro en la corte del Califato. Tuvo una excelente educación literaria y filosófica. Sucede a su padre en su cargo y también en el cargo de logozés, es decir, el jefe de la comunidad cristiana de Damasco. Fue consejero de estado del Califa.

       Antes del 726 vive en el monasterio de San Sabás, cerca de Jerusalén. Es ordenado presbítero, probablemente en el año 725, por Juan V, patriarca de Jerusalén. Después se dedicó, sobre todo, a la enseñanza de la Sagrada Escritura y de la teología y, tanto con la palabra como con sus escritos, se metió de lleno en la defensa del culto de las imágenes

       Muere antes del año 754, en el que se tiene el Concilio de Hieria (probablemente muere el 749). En 1890 León XIII lo proclamó doctor de la Iglesia.

Pensamiento y Obras

       San Juan Damasceno ha sido llamado el "Tomás de Aquino de Oriente" por su síntesis teológica en la cual se reúnen no pocos elementos de la filosofía árabe y de los Padres griegos. En él hay un influjo aristotélico en la concepción de la lógica y la metafísica, y también un influjo platónico y neoplatónico, evidentemente, sobre todo, en su doctrina sobre la incognoscibilidad de Dios.

       Tiene obras dogmáticas, históricas, ascéticas y morales.

       Escribe tres discursos contra los iconoclastas, que fueron condenados en el 787 por el II Concilio de Nicea.

       Su principal escrito es la "Fuente del conocimiento", un compendio de teología, que tiene tres partes:

  • 1: Dialéctica (filosofía),
  • 2: Libro de las herejías,
  • 3: De fide ortodoxa: cubre toda el área de la teología y merece justamente el nombre de summa theologica. Esta parte, a su vez se divide en cuatro libros:
    • Primero: sobre la existencia de Dios, su inefabilidad, su unidad, la Trinidad, las procesiones del Hijo y del Espíritu Santo, la naturaleza divina;
    • Segundo: la creación y el orden del mundo, la creación y la naturaleza humana, la providencia, la presciencia, la predestinación;
    • Tercero y Cuarto: tratan de la cristología, la encarnación, la relación entre las dos naturalezas en Cristo, su obra redentora, los efectos de la redención, el culto a las imágenes.

Bibliografía: Mondin I, 463-467.

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