CAPÍTULO V: LOS ORÍGENES DEL GNOSTICISMO

Entre el 70 y el 140 aparece una corriente dualista que recibe el nombre de gnosticismo. La gnosis -que es algo distinto- es la corriente apocalíptica judía y judeo-cristiana. El gnosticismo es una forma de su desarrollo. Aparece en las zonas marginales del judaísmo y judeo-cristianismo.

Simón el Samaritano todavía no era gnóstico. Sus discípulos sí lo serían después del año 70.

Hay como tres etapas en la aparición del gnosticismo cristiano: 1) heterodoxia judía, 2) cristianismo heterodoxo de Simón y de los nazarenos, 3) gnosticismo cristiano a partir del año 70.

1. Ebionismo

No son gnósticos en el sentido propio de la palabra, porque creen en que el mundo fue creado por sólo Dios. Aparecen en Transjordania después del año 70 (Pella). Parece ser que fueron un grupo de esenios que se convirtió al cristianismo (Bultmann). Pero a un cristianismo que no reconocía la divinidad de Cristo. Siguen muy apegados a las prácticas judías, pero hostiles al Templo de Jerusalén y adictos a doctrinas esotéricas como la transmigración.

2. Elkasaismo

Elxai (año 100) -que recibe una revelación (como Hermas)- procede del judaísmo y piensa en judío. Vive en la Siria oriental o región de los partos. Conoció a Cristo. Su cristianismo tiene muchos rasgos ebionitas. Rechazan los sacrificios y las Epístolas de San Pablo. Admiten algo del Antiguo Testamento. Tienen prácticas baptistas. Tratan de expulsar la concupiscencia.

3. Los Nicolaítas

Algunos escritos del Nuevo Testamento (Epístola de Judas -que surge en la Jerusalén posterior al año 70-, la Segunda Epístola de San Pedro y el Apocalipsis) denuncian a un grupo que se deja llevar por la concupiscencia de la carne (rechazo absoluto a las prácticas noáquicas), desprecia la soberanía y la gloria (se refiere al Antiguo Testamento), proclaman una libertad absoluta (a diferencia de la libertad de los hijos de Dios de San Pablo) y siguen las doctrinas de Balaam. Parfa el judaísmo contemporáneo Baalam es antepasado de los magos y padre del dualismo. Descubrimos en esta herejía algunos rasgos de la rebelión gnóstica contra Dios.
Pertenecen a este grupo los nicolaítas, que toman su nombre de la palabra "Nicolás" que era un equivalente griego de Balaam (y no, como dice Eusebio de Nicolás, uno de los primeros siete diáconos).

San Juan, en el Apocalipsis alaba a la iglesia de Éfeso por haberse opuesto a ellos, y en cambio, condena a las iglesias de Pérgamo y Tiatira por haberles dado acogida.

4. Cerinto

Personaje contemporáneo de San Juan, apóstol, Cerinto recibe influjo de los ebioinitas al negar la divinidad de Cristo y su nacimiento virginal. Además, también comparte con muchos judeo-cristianos de Asia un mesianismo muy materialista (restauración del culto, triunfo humano del cristianismo). Sostiene la necesidad de sontinuar con las prácticas mosaicas y la circuncisión.

Sin embargo, lo más característico de Cerinto es el dualismo que profesa. Cree que el mundo no ha sido creado por Dios, sino por el Demiurgo, un ser poderoso al margen de Dios. Esta es la característica principal del gnosticismo, del cual Cerito vendría a ser el primer representante entre los judeo-cristianos.

5. Los Simonianos

Tanto Ireneo como Justino (de origen samaritano) mencionan un movimiento de seguidores de Simón el Mago, después del año 70.

Estos afirmaban que los ángeles (Dios del Antiguo Testamento) son los creadores del mundo. Pero el primer Dios (que es Simón) viene a liberar al mundo del mal gobierno de los ángeles. Todo esto es ya un claro pensamiento gnóstico. Además, se relaciona con Simón el culto a Elena (primer pensamiento de Dios). En Samaria se daba culto a Elena (helenización, primera manifestación de sincretismo del gnosticismo).

Hacia el año 145 hay una comunidad simoniana en Roma, sin duda entre los samaritanos. En los escritos pseudo-clementinos aparecen una serie de luchas entre Pedro y Simón el Mago, que habría viajado a Roma en época de Claudio (año 54).

6. Menandro

Era -según Hegesipo- un mago samaritano discípulo de Simón, que propagó el gnosticismo en la Siria occidental (Antioquía, entre los años 70 y 100). El gnosticismo de Menandro es una teología y una teurgia (magia). Más tarde Lucio y Celso criticarán a los cristianos de ejercer prácticas mágicas.

Menandro propagaba ideas mesiánicas. Decía que sus discípulos eran -por el bautismo- superiores a los ángeles y que no morirían.

Es quien continúa las ideas de Cerinto y Simón, y da forma a su teología gnóstica.

7. Satornil

Trabaja en Antioquía, como discípulo de Menandro, entre los años 100 y 130. Dice que el Dios del Antiguo Testamento es uno de los Siete Ángeles. Estos ángeles crean al hombre que se arrastra sobre la tierra hasta que el "Dios escondido" no le conceda su luz. Sólo algunos cristianos llegan a tener esa luz.

Desprecia el matrimonio como creación de Satán. Algunos de sus discípulos no toman carne.

8. Los barbelognósticos

Según Ireneo, el autor de un libro gnóstico de la primera mitad del siglo II, titulado Apócrifo de San Juan, pudo ser un discípulo de Satornil. hay cuatro ejemplares de este texto, tres de ellos encontrados en Nag Hammadi. Presenta una revelación de Cristo al apóstol San Juan. Dice que los Siete arcontes (ángeles) guiados por el primero de ellos (Ialdabaoth, el Dios judío del Antiguo Testamento), crearon el mundo y un hombre que no es capaz de moverse. Entonces la sophia le comunica la fuerza para ser superior a los arcontes. En esta revelación ya se habla del pleroma y los eones.


9. Los setianos

También Ireneo resume la doctrina de esta secta (más judeo-cristiana) que menciona la existencia de cinco eones (Padre, Hijo, Espíritu Santo, Cristo, la Iglesia) que crean a Sophia. Sophia se une a las aguas inferiores y produce a los siete arcontes que crean el mundo. Cristo (preexistencia de Cristo) desciende de los cielos ocultamente, ante el estupor de las potestades, y toma la forma de los ángeles de cada cielo. Estos mismos temas aparecen en la Ascensión de Isaías, la Epístola de los Apóstoles, y el Pastor de Hermas.

10. Carpócrates

Representante del judeo-cristianismo gnóstico de Alejandría hacia el año 120. Tuvo influencias de Ceritno (que era originario de Alejandría). Jesús -dice Carpócrates- es hijo de José. Sobre Jesús desciende una potestad o potencia. Quien comparte esta potencia es igual a él, puede despreciar a los arcontes -creadores del mundo- y realizar las mismas obras que Él.

Sólo el hombre puede ser liberado de los arcontes en la medida en que pase por la esclavitud de la carne y los vicios (de la que los arcontes son los creadores). Hay un amoralismo, y un desprecio de la creación y de la Ley -semejante a la que tienen los nicolaítas- en la doctrina de Carpócrates.

11. Basílides

Discípulo del gnosticismo sirio (más especulativo que el asiático de Ceritno). Continúa el desprecio de la Ley y el reclamo de una liberación total. Este rasgo gnóstico representa una exageración total del paulinismo, en el extremo opuesto del judeo-cristianismo joánico.

En él aparece muy claramente la transposición de la apocalíptica judía en la doctrina gnóstica.

La teología de la historia judía se traslada a un plano cosmológico y proporciona el marco de la doctrina sobre los eones. Hay 365 cielos, a cada uno de los cuales corresponde un orden angélico.

12. Resumen

El gnosticismo es una rebelión ante el Dios del Antiguo Testamento que ha defraudado a los judíos en su esperanza escatológica. La rebeldía se concentra en la creación, en los ángeles creadores. Todas sus especulaciones proceden de la apocalíptica judía (especulaciones sobre el Génesis, doctrina de los siete ángeles, calendario sagrado, ángeles de los vicios, descendimiento a través de las esferas).

La corriente asiática tiene un carácter más práctico (amoralismo, rebelión contra la ley, exasperación de ciertas tendencias paulinas). La tendencia antioquena es más especulativa.

Las dos corrientes se desarrollan luego en Alejandría al final del período que estamos estudiando (años 70 a 140). La primera no tardará en extinguirse, en cambio la segunda se desarrollará extraordinariamente.

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